Higiene y Seguridad Laboral | Cómo afecta tu trabajo el embarazo
83
post-template-default,single,single-post,postid-83,single-format-standard,tribe-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,smooth_scroll,

Blog

Posted by mcusmai in Sociedad

Cómo afecta tu trabajo el embarazo

¿Puedo trabajar hasta el final de mi embarazo?
Si tienes buena salud, llevas un embarazo normal y trabajas en un entorno seguro, puedes trabajar hasta el día del parto o pocos días antes.

Hacia el final de la gestación quizás te canses más fácilmente, por lo que es recomendable que no te esfuerces mucho. Y tampoco te fuerces a seguir trabajando hasta el último segundo: si puedes permitirte empezar la baja por maternidad una semana o dos antes de la fecha prevista para dar a luz, aprovecha ese tiempo para reposar, prepararte para el nacimiento del bebé y relajarte un poco.

Revisa también las condiciones de la incapacidad por maternidad en tu país. En algunos países, como México, las leyes requieren que la incapacidad comience algunas semanas antes de la fecha probable de parto.

 
¿Y si tengo un trabajo que exige mucho esfuerzo?
Según qué profesión tengas, quizás te veas obligada a adoptar algunos cambios en tu trabajo mientras dure el embarazo. Algunos estudios muestran que las mujeres que trabajan en ocupaciones que exigen mucho desgaste físico durante el embarazo —levantando cosas pesadas, estando paradas por largos periodos, con horarios irregulares o excesivos, amén de otras variables — tienen más probabilidades de dar a luz prematuramente, tener niños con bajo peso al nacery desarrollar presión arterial alta durante la gestación.

Si tienes un trabajo físicamente exigente tendrás que decidir cómo balancearlo con tu estado actual. Lo mejor sería que asumieras una actividad menos dura durante los meses que estás encinta. Por ejemplo, puedes proponer intercambiar funciones con una compañera que desempeñe tareas de escritorio, y que ella haga las labores que exigen caminar o estar parada.

Si esto no es posible, trata de tomarte periódicamente días de ausencia por enfermedad o de vacaciones para aliviar la fatiga y reducir las horas de trabajo, especialmente durante el segundo y tercer trimestre. Muchas mujeres prefieren guardarse los días de enfermedad y de vacaciones para acumularlos durante la baja por maternidad. Pero lo importante es que escuches a tu cuerpo y hagas lo que necesita en cada momento. Recuerda que probablemente necesites un día de descanso de vez en cuando para que el bebé esté en condiciones saludables, y eso es importante tenerlo en cuenta. Tómate tantos descansos como puedas.

Por otra parte debes recordar que el embarazo se puede considerar una “incapacidad temporal”. Eso quiere decir que si no puedes hacer las mismas cosas que antes de quedarte embarazada, como estar parada mucho tiempo o levantar peso, tu patrono tiene que tratarte igual que a cualquier otro empleado que tiene una incapacidad temporal (como por ejemplo un brazo o una pierna rotos). En otras palabras, si solicitas un trabajo menos exigente físicamente, no te lo pueden negar.

Revisa las condiciones legales en tu país para que sepas a qué tienes derecho y lo puedas solicitar con confianza. En México, por ejemplo, la Constitución indica que las mujeres embarazadas no deben realizar trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud y la del bebé.

Infórmale a tu doctor de todo lo que haces en tu trabajo para que pueda ayudarte a preparar el plan de acción más adecuado para ti.
¿Qué debo hacer si trabajo cerca de sustancias tóxicas?
Si trabajas en un entorno donde puedas entrar en contacto con sustancias peligrosas para la salud reproductiva como el plomo o el mercurio, productos químicos como disolventes, ciertos agentes biológicos, o estás expuesta a radiación, necesitas cambiar de puesto de trabajo, sin ninguna duda, preferiblemente incluso antes de la concepción del bebé. Todos estos elementos son teratógenos, es decir, son agentes susceptibles de causar abortos espontáneos, partos prematuros, malformaciones estructurales congénitas y un desarrollo anormal del bebé y del niño, incluso si entras en contacto con ellos antes del embarazo.

Éstos son algunos de los lugares donde puedes entrar en contacto con agentes nocivos: fábricas que producen microchips para computadoras, plantas de lavado en seco, fábricas de caucho, salas de cirugía, salas oscuras de revelado de negativos, cabinas de peaje (en las autopistas), talleres de cerámica, y astilleros de construcción de navíos e imprentas, por nombrar unos cuantos.

Pide a tu empleador que te dé información sobre las sustancias peligrosas a las que puedes estar expuesta en tu trabajo. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA, por sus siglas en inglés) obliga a los fabricantes e importadores de productos químicos a evaluar exhaustivamente los productos que manejan y a elaborar una lista de datos de seguridad de los materiales para comunicar a los usuarios cualquier riesgo potencial. Tu empleador ha de tener disponible la lista de los químicos o materiales que hay en el lugar de trabajo, de manera que puedas informarte de los riesgos a los que estás expuesta. Si crees que tu salud corre peligro, no dejes de hablarlo con tu doctor y llévale la lista. Infórmale también si tu pareja entra en contacto habitual con este tipo de sustancias.

Fuentes:
OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional) en http://www.osha.gov/
NIOSH (Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud Ocupacional) en http://www.cdc.gov/niosh/
OTIS (Organización de Servicios de Información sobre Teratología) en http://www.otispregnancy.org/
http://espanol.babycenter.com/a900820/c%25C3%25B3mo-afecta-tu-trabajo-el-embarazo#ixzz43C4G4U89

Ingresar un comentario

happy wheels