Higiene y Seguridad Laboral | El paradigma del desarrollo sustentable
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Posted by mcusmai in Higiene y Seguridad Laboral, Sociedad

El paradigma del desarrollo sustentable

Hasta la década de los años ochenta, varios conceptos de desarrollo ya incluían en su contenido el propio beneficio de la naturaleza y el uso racional de sus recursos, esto no resultaba suficiente para demostrar la imperiosidad de tomar en serio la extensión de su denominación. Así se hizo evidente la necesidad de buscar un nuevo termino para catalogar al desarrollo en un espectro emergente y todo abarcador, o lo que es lo mismo el medio ambiente.

Por lo tanto surgieron numerosos acercamientos conceptuales al propósito señalado, hasta la final aparición del nuevo apellido sostenible o sustentable que se la ha adjudicado al término, con el ánimo de ponderar su faceta ambiental y plasmarlo posteriormente por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1987), en el informe Nuestro Futuro Común o documento antecedente a la que resultó ser la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, efectuada en Río de Janeiro, Brasil en junio de 1992.

Con independencia de unas u otras definiciones, los contenidos más sensatos que se han brindado sobre desarrollo sustentable, apuntan hacia la consecución de un crecimiento con eficiencia económica, garantizando el progreso y la equidad social por medio de la solución de las necesidades básicas de la población y la salvaguardia de las culturas, sobre la base del funcionamiento y la eficiencia ecológica de los sistemas biofísicos.

En todo caso, el nuevo paradigma de la sustentabilidad presupone alcanzar una armonía entre todos los atributos que corresponden al desarrollo, a saber, sus aristas referentes a la economía, la sociedad, la naturaleza, la cultura y la tecnología, donde la dimensión ambiental formase parte integral del proceso de desarrollo.

De otro modo se interpreta que al desarrollo sustentable, le resultan inherentes: la posible única opción viable para salvaguardar a la Humanidad, la adopción de una nueva ética humana para con la naturaleza, un motivo de solidaridad intergeneracional, una teoría humanista y progresista, el sentido de responsabilidad por salvar las condiciones que sustentan la vida en el planeta, un móvil para la paz y la estabilidad mundial, una alternativa sensata a los modelos existentes de desarrollo y la globalización de la solidaridad ambiental.

El emergente paradigma de la sustentabilidad constituye una teoría impecable, sensata y aparentemente ideal para salvar a la especie humana del holocausto ambiental, pero ciertamente enfrenta los obstáculos propios de no ofrecer una guía metodológica y práctica viable, consistir en una quimera para implementar en el mundo actual, la imposibilidad de tomar como meta para el futuro e ideológicamente por representar una nueva fórmula de dependencia y receta de neocolonialismo para el Tercer Mundo.

Ante tan compleja encrucijada, las interrogantes divagan sobre las alternativas destinadas a aceptar, rechazar o tomar como referente la teoría de la sustentabilidad. Lo último parece ser lo más sensato, en tanto no existan las mínimas condiciones subjetivas para contar con la elevada dosis de altruismo que requiere la implementación tácita del desarrollo sustentable.

Entre las exigencias que el nuevo paradigma del desarrollo sustentable le impone a la ciencia y a la técnica actual, se impone reorientar las nuevas tecnologías, hacia la sustitución de recursos naturales y a la prevención de la contaminación ambiental, desarrollando programas pertinentes y coherentes que propicien la educación ambiental, contribuyan a mitigar las desigualdades entre ricos y pobres y propicien la búsqueda de la calidad de vida en lugar del nivel de vida de la población.

Si para alcanzar los niveles de desarrollo que hoy ostenta la Humanidad, ha sido necesario transitar por procesos históricos matizados por las revoluciones industriales y científico – técnica, no resulta descabellado afirmar, que para acceder al desarrollo sustentable, habrá que transitar por una revolución ambiental; que a diferencia de sus precedentes, obedecerá a la evolución ambiental del pensamiento humano, debido a lo cual sólo sería alcanzable a un imprevisible lapso de tiempo, en tanto que desaparezcan las condiciones que han propiciado el actual anti-desarrollo, que prevalecerá aún por mucho tiempo en el planeta.

Inexorablemente, saltar de la actual pre-historia del desarrollo humano a una era ambiental, donde se instaure el desarrollo sustentable, implica rebasar un complejo, difícil y dilatado proceso de revolución en la conciencia humana, que destierre todo signo de egoísmo y se apodere de una elevada dosis de altruismo, para encarar exitosamente el derrotero que conduce a prolongar la estancia del Homo sapiens sobre La Tierra.

Los cambios hacia la sustentabilidad presuponen poner en funcionamiento la capacidad de la sociedad para apelar a otras alternativas (industriales, tecnológicas, biotecnologías, etc.), capaces de complementar las exigencias y las necesidades humanas, a introducir los mas novedosos avances científicos y tecnológicos en materia de desarrollo sostenible.

Conscientes de la abismal ignorancia que atesora el ser humano sobre su ambiente y de su incapacidad actual para enfrentar un desarrollo sustentable, pero esperanzados en que más temprano que tarde la sensibilidad por su ambiente y propia existencia propicien un cambio hacia lo ambiental, entonces cabe predecir que sólo en un muy prolongado lapso de tiempo imposible de determinar, la Humanidad podrá aspirar a ese anhelado desarrollo sustentabl

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